Publicado el · Por GREATER
Primera clase de jiu-jitsu: qué llevar y qué esperar
La primera clase de jiu-jitsu brasileño (BJJ) da más respeto de lo que luego es. Basta con llevar ropa adecuada, llegar limpio y con las uñas cortas, y avisar al profesor de que es tu primer día. Aquí tienes qué meter en la bolsa, cómo suele ser una sesión y qué hacer con los miedos típicos.
Qué llevar a tu primera clase
Antes de ir, pregunta a la academia si te dejan un kimono (gi) o si la clase de prueba es sin kimono. Cada academia lo organiza a su manera. Con esa respuesta, prepara esto:
- Ropa para entrenar. Si la clase es con kimono y no tienes, pregunta si te prestan uno. Si te dicen que vengas con ropa deportiva, lleva una camiseta ajustada (mejor una licra o rash guard) y un pantalón corto o largo sin bolsillos, cremalleras ni botones.
- Chanclas. Para moverte fuera del tatami (vestuario, baño) y no pisarlo con calzado de calle.
- Agua y toalla propia. La toalla no se comparte.
- Goma o coletero si tienes el pelo largo.
- Ropa limpia para cambiarte y una bolsa para guardar la sudada.
- Protector bucal, si tienes uno. No suele ser obligatorio en una clase de iniciación, pero muchos alumnos lo usan.
Fuera quedan anillos, pendientes, relojes y piercings: se enganchan y hacen daño. Si más adelante compras kimono y quieres competir, ten en cuenta que la IBJJF exige tejido de algodón o similar y un solo color: blanco, azul real o negro.
Higiene antes de pisar el tatami
En jiu-jitsu hay contacto de piel con piel durante toda la clase, así que la higiene es parte del entrenamiento. Las recomendaciones de los CDC de Estados Unidos para deportistas y las del NHS británico sobre la tiña coinciden en lo básico:
- Lávate las manos a menudo y dúchate en cuanto termines de entrenar.
- No compartas toallas, cuchillas ni ropa.
- Tapa cortes y heridas con un apósito limpio y seco hasta que curen.
- Lava el kimono o la ropa después de cada clase. No lo dejes húmedo en la bolsa.
- Si ves una mancha, un granito con pus o una erupción en la piel, no entrenes y díselo al profesor. Consulta al médico o al farmacéutico.
A esto se suma lo que piden casi todas las academias: uñas de manos y pies cortas y limpias, y no subir al tatami descalzo desde el baño. Tienes más detalle en nuestra guía sobre infecciones de piel en BJJ.
Cómo es una clase típica
Cada profesor tiene su método, pero la estructura más habitual tiene cuatro partes:
- Calentamiento. Movilidad, desplazamientos por el suelo y ejercicios propios del jiu-jitsu, como la gamba (escapar de cadera) o las caídas.
- Técnica. El profesor enseña uno o varios movimientos y los repites por parejas, despacio y sin resistencia.
- Situaciones o ejercicios específicos. Practicas lo aprendido desde una posición concreta, con algo de resistencia.
- Combate libre (rolar o sparring). Luchas a ritmo controlado con un compañero. En muchas academias el principiante no rueda el primer día, o lo hace con un alumno con experiencia. Si no te ves preparado, dilo: es normal.
Al empezar y al terminar suele haber un saludo. Fíjate en lo que hacen los demás y copia: nadie espera que conozcas las costumbres del tatami en tu primer día.
El tap: la norma de seguridad más importante
En jiu-jitsu te rindes dando golpecitos (tap) con la mano en el compañero o en el suelo, o diciendo «tap» en voz alta si no puedes mover las manos. En cuanto tu compañero se rinde, sueltas. Sin discutir y sin apretar «un poco más».
- Rinde pronto. Mejor un tap de más que una lesión.
- Si algo te duele, aunque no sea una llave, para y avisa.
- Cuenta al profesor antes de empezar si tienes una lesión o un problema de salud. Si tienes dudas sobre si puedes entrenar, consulta antes al médico.
Miedos típicos (y qué hacer con ellos)
«No estoy en forma». La forma física llega entrenando. En la primera clase nadie te va a exigir el ritmo de un alumno de años. Descansa cuando lo necesites y bebe agua.
«Me van a hacer daño». En una buena academia los compañeros con experiencia controlan la fuerza con los nuevos. El tap existe para eso. Si en algún momento te sientes incómodo con alguien, díselo al profesor.
«Voy a hacer el ridículo». Todos los cinturones negros pasaron por un primer día torpe. Equivocarte en la técnica es parte del aprendizaje. Pregunta lo que no entiendas.
«Es muy cercano, me da corte el contacto». Es normal al principio. La higiene de todos ayuda mucho, y con unas cuantas clases el contacto se vuelve parte del juego.
Después de la primera clase
Es probable que al día siguiente tengas agujetas en cuello, antebrazos y abdomen. Lava la ropa, hidrátate y descansa. Si te ha gustado, lo que más ayuda a progresar es la constancia: dos o tres clases por semana que puedas mantener valen más que una semana intensa y luego nada.
Empezarás con cinturón blanco. Si te pica la curiosidad por cómo se sube de grado, mira nuestra guía de cinturones de jiu-jitsu. Y antes de la segunda clase, repasa las posiciones básicas del BJJ: entenderás mucho mejor lo que explica el profesor.
Preguntas frecuentes
¿Necesito comprar un kimono antes de probar?
No hace falta. Pregunta a la academia: muchas prestan uno para la clase de prueba o te dejan venir con ropa deportiva ajustada y sin bolsillos.
¿Tengo que rolar el primer día?
Depende de la academia. Si no te sientes preparado, dilo y nadie te obligará. Si ruedas, hazlo a ritmo suave y con un compañero con experiencia.
¿Puedo entrenar con una herida o una mancha en la piel?
Una herida pequeña, bien tapada con un apósito limpio, suele permitirse. Si es una mancha, erupción o granito con pus, no entrenes, avisa al profesor y consulta al médico o al farmacéutico.
¿Puedo empezar jiu-jitsu con 30 o 40 años?
Sí, se puede empezar jiu-jitsu de adulto. Cuéntale al profesor tu punto de partida, ve a tu ritmo, rinde pronto y descansa lo que necesites. Si tienes alguna lesión o problema de salud, consulta a tu médico antes de empezar.
Fuentes
Si llevas una academia y quieres que los alumnos nuevos reserven su clase de prueba desde el móvil, echa un vistazo a GREATER.